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La inversión con visión estratégica será el camino para la viabilidad y estabilidad de nuestro país.
Marian Buraschi - Libélula Partner and Director
El Perú se encuentra en una encrucijada política y económica. Las proyecciones de crecimiento del PBI en torno al 3% reflejan estabilidad, pero son insuficientes para cerrar brechas. Para transformar esta realidad, necesitamos apostar por una inversión que no solo genere rentabilidad, sino que resuelva desafíos sociales y ambientales.
La viabilidad de nuestro país depende de un trinomio de estabilidad: económica, social y ambiental. La estabilidad del país se da cuando entendemos que las empresas son las que generan riqueza, estabilidad y empleo. El sector privado es el principal motor de bienestar: en el Perú, las empresas generan aproximadamente el 80% del empleo formal, mientras que el sector público abarca el 20% restante. . Sin una empresa privada sólida que integre la sostenibilidad social y ambiental en su estrategia, el modelo carecerá de la estabilidad necesaria para perdurar.
El Perú enfrenta desafíos críticos, más del 29% de la población vive en situación de pobreza (INEI, 2025–2026) y más de 3 millones de peruanos no cuentan con acceso a agua segura, cifra que supera el 40% en zonas rurales de la sierra (INEI, 2024). A ello se suma una gestión de residuos colapsada en las ciudades y que afecta la salud pública; un estrés hídrico que amenaza al 70% de la población y una deforestación amazónica que avanza sin tregua y que desestabiliza el clima. Estos no son solo problemas ambientales, son riesgos que afectan la competitividad y la continuidad de las inversiones.
Propongo centrarnos en tres agendas críticas que ya demuestran ser motores de empleo formal y desarrollo territorial:
- Gestión de residuos (economía circular)
La Hoja de Ruta de Economía Circular proyecta más de 300,000 empleos hacia el 2030 y un aporte adicional de S/ 14,000 millones al PBI (MINAM). - Seguridad hídrica (siembra y cosecha de agua)
Programas como Sierra Azul han generado más de 90,000 empleos en zonas altoandinas (MIDAGRI). En un país donde la cartera minera supera los US $53,000 millones (MINEM), la gestión del agua es clave para viabilizar inversiones. - Amazonía y bosques regenerados
El manejo forestal sostenible ya genera más de 21,000 empleos (ADEX, CIEN). Su expansión permitiría reducir la deforestación y desarrollar una industria de mayor valor.
La invitación para el empresariado es a concentrar esfuerzos: elijamos tres territorios estratégicos y resolvamos en ellos estos tres temas para luego escalarlos. Al articular la inversión con las necesidades del territorio, no solo elevamos el PBI; estamos construyendo un país donde el progreso se siente en el empleo digno, el aire que respiramos y el agua que bebemos.
El futuro del Perú es viable si decidimos ser protagonistas de su regeneración. Hagamos que el crecimiento sea, finalmente, sostenible y para todos. ¿Te sumas?